Identidad
En materia de identidad el discurso en Internet parece no tener fin.
Es que se cruzan los nicknames junto con los nombres verdaderos generando un verdadero infierno sobre quien es quien.
Tomó renombre el conflicto a partir de las técnicas de indentidad facial implementadas por Facebook.
Es una cuestión de políticas pero también de seguridad para los usuarios.
En materia de seguridad nos parece bien salvaguardar al usuario, pero debido a que la Red es pública y también privada, la solución no parece estar al alcance de la mano.
Ya hemos hablado sobre el límite de lo público y lo privado en la Web, un límite que parece gris por estas horas.
Lo que hemos comprobado es que parece ser que la pluralidad de usuarios de la Red es incontrolable en materia de contenidos.
De hecho hemos abierto a todos los usuarios de tres de nuestros blogs (uno es este) para que publiquen sobre la materia sobre la cual versan los blogs y los posts presentados lejos distan de serlo. Ésto parece menor, pero los autores lo hicieron usando apodos y sin respetar justamente la norma de contenidos.
Lo cual nos lleva a pensar sobre la impunidad que pueden lograr algunos autores de contenidos en diversos medios de publicación de la Red de redes.
Esconderse detrás de un apodo puede ser de gran ayuda a la hora de presentar la identidad detrás de una máscara, pero qué pasa cuando las intenciones son espurias.
La identidad facial de Facebook ofrece una gran discusión: es una red social por lo que qué importaría darse a conocer si para eso es. Pero la audiencia de semejante network es de tal magnitud que no sabemos quién puede estar del otro lado y con qué intenciones.
De todas maneras echarle la responsabilidad a Facebook no nos parece acertado dado que es un problema global de Internet, y no solo de una red social.
Por lo que la solución pasaría más sobre la Red y no sobre una aplicación en definitiva.
Esperemos que este dolor de cabeza pase y pronto, dado que la seguridad de todos los usuarios que sí quieren hacer un buen uso de los servicios que Internet ofrece parece estar en riesgo.